Discovery Noticias
Discovery Noticias

¿Cuál fue el origen de la mutilación genital femenina?

Análisis de Rossella Lorenzi

Los estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron recientemente el primer borrador de la historia de una resolución que busca la prohibición mundial de la mutilación genital femenina.

Liderada por el secretario general Ban Ki-moon, se trata de un gran paso hacia adelante en la protección de mujeres y niñas frente a la impunidad de esta práctica aberrante. Se espera que el texto sea aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas durante este mes.

Pero, ¿cuál fue el origen de estas prácticas?

A pesar de que existen varias teorías sobre el origen de la mutilación genital femenina, no se sabe a ciencia cierta cómo o por qué se inició.

“No hay forma de conocer el origen de la mutilación genital femenina. Se trata de un fenómeno que aparece en varias culturas diferentes, desde las tribus aborígenes australianas hasta las sociedades sudafricanas”, declaró a Discovery Noticias David Gollaher, presidente y director general del Instituto de Salud de California (CHI) y autor del libro “Circuncisión”.

Utilizada para controlar la sexualidad femenina, esta práctica incluye la extirpación total o parcial de los genitales externos. En su forma más severa, denominada infibulación, se sutura también la apertura de la vagina, dejando apenas una mínima abertura para la liberación de la orina y el sangrado menstrual.

Y mientras que la palabra infibulación tiene su origen en la antigua Roma, en donde las esclavas llevaban fíbulas (broches) sujetas en los labios vaginales para evitar quedarse embarazadas, la teoría más difundida sobre la mutilación genital femenina se sitúa en el Egipto faraónico. Esta teoría podría estar respaldada por el término contemporáneo “circuncisión faraónica”.

La definición, sin embargo, podría llevar a una interpretación equivocada, ya que aunque existen evidencias de circuncisiones masculinas realizadas en el viejo Egipto, no hay prueba alguna de circuncisiones femeninas.

“No era una práctica habitual en el Antiguo Egipto. No se han encontrado evidencias físicas en momias y tampoco figura registrada en obras de arte o papiros de la época. Es probable que se haya originado en el África sub Sahariana y que fuera adoptada aquí más tarde”, declaró a Discovery Noticias Salima Ikram, profesora de egiptología de la Universidad Norteamericana del Cairo. Históricamente, la primera mención a la circuncisión masculina y femenina aparece en los escritos del geógrafo griego Strabo, que visitó Egipto alrededor del año 25 antes de Cristo.

“Una de las costumbres más observada entre los egipcios es precisamente esta, en la que se circuncida a cada varón cuando nace y se establecen impuestos especiales por las niñas”, escribió Strabo en su obra Geographica de 17 volúmenes.

Un papiro griego fechado en el año 163 antes de Crito menciona la operación que se les realizaba a las niñas en Memphis, Egipto, a la edad en la que recibían su dote, lo que respaldaría la idea de que la mutilación genital femenina se originó como una forma de iniciación para las mujeres jóvenes.

Otros escritores explicaron más tarde que el procedimiento se llevaba a cabo por motivos menos rituales. Según el físico griego Aetios del siglo VI después de Cristo, la mutilación era necesaria por la presencia de clítoris excesivamente grandes.

Visto como una deformidad y un motivo de vergüenza, el clítoris generaba irritación por el roce continuo contra las ropas, lo que estimulaba el apetito por las relaciones sexuales.

Ante esta situación, los egipcios consideraban adecuado extirparlo antes de que se volviera demasiado grande, “especialmente cuando las niñas estaban a punto de contraer matrimonio”, escribió Aetios en su obra Ginecología y Obstetricia del siglo VI después de Cristo.

Según la historiadora norteamericana Mary Knight, autora del artículo “¿Corte curativo o Mutilación Ritual? Algunas conjeturas sobre la práctica de la circuncisión masculina y femenina en el Egipto greco romano”, las motivaciones médicas probablemente estaban mezcladas con razones rituales, morales y sociales a favor de la continuación de una práctica que inicialmente ha sido estrechamente  efectuada y cuyos motivos originales probablemente fueron olvidados hace mucho tiempo.

Mucho tiempo después, concretamente en el siglo XIX, los ginecólogos de Inglaterra y de los Estados Unidos realizaban clitoridectomías para tratar diferentes síntomas psicológicos, como por ejemplo “la masturbación y la ninfomanía”.

“Las cirugías que observamos en la Inglaterra victoriana y en los Estados Unidos se basaban principalmente en una teoría actualmente desestimada llamada “neurosis refleja”, que sostenía que muchos desórdenes como la depresión y la neurastenia estaban originados por la inflamación genital”, manifestó Gollaher.

“Es la misma teoría detrás de la medicalización de la circuncisión masculina a fines del siglo XIX”, agregó.

Sólo en los últimos tiempos la mutilación genital femenina ha sido reconocida internacionalmente como una violación a los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

Suecia fue el primer país de Occidente en prohibir la mutilación genital femenina, seguida en 1985 por el Reino Unido. En los Estados Unidos se hizo ilegal en 1997, el mismo año en que la Organización Mundial de la Salud lanzó una pronunciación conjunta con la UNICEF y la UNFPA contra esta práctica. Actualmente, la mutilación genital femenina es considerada un crimen en la gran mayoría de los países.

La semana pasada, el titular de la Organización de Cooperación Islámica también llamó a abolir la mutilación genital femenina.

“Esta práctica es un ritual que ha sobrevivido a lo largo de los siglos y que debe ser detenida. El Islam no la respalda”, manifestó el secretario general Ekmeleddin Ihsanoglu en la cuarta conferencia de la organización intergubernamental sobre el rol de la mujer en los países en desarrollo, celebrada en Yakarta, Indonesia.

Un número aproximado de 140 millones de niñas y mujeres han pasado por este procedimiento de mutilación en 28 países africanos, así como también en Yemen, Iraq, Malasia, Indonesia y en ciertos grupos étnicos de Sudamérica y algunas comunidades inmigrantes de Occidente.

Se estima que tres millones de niñas son sometidas por la fuerza a este procedimiento todos los años. Los cortes suelen realizarse sin anestesia, utilizando tijeras, cuchillas o tapas de latas, que pueden producir infecciones mortales a las mujeres y niñas.

Aunque no es jurídicamente vinculante, la resolución de las Naciones Unidas tiene un importante peso moral y político.

Imagen: Fórceps, guantes de goma y otros elementos utilizados para la mutilación genital femenina sobre una camilla en Hargeysa, Somalia.

Crédito de la imagen: iStockphoto

Tags

Déjanos tu comentario

Notas relacionadas

Subir